Capítulo 38: independencia.
El sol se filtraba tímidamente por las cortinas entreabiertas de la habitación, pintando destellos dorados sobre la cama donde Ximena permanecía recostada.
Los rayos de luz se entrelazaban con las sombras, creando un juego de luces y sombras que reflejaba el tormento interno de Ximena.
Su semblante que era usualmente radiante, ahora estaba ensombrecido por una tristeza profunda, que se reflejaba en cada línea de su rostro y en el brillo apagado de sus ojos.
Lucas, quien observaba con preocupaci