Jacob frunció el ceño al escuchar el timbre de su condominio. No pudo evitar preguntarse quién sería su visitante inesperado. Por un momento, pensó que podría ser su hermano gemelo, Joshua. Joshua era el único que aparecía sin avisar, y a veces Jacob se sorprendía al abrir la puerta sin previo aviso.
Colocando la lata de cerveza que sostenía sobre la mesa del centro, se levantó del sofá de la sala y se dirigió hacia la puerta para ver quién estaba afuera.
Al abrir, confirmó su sospecha al ver a