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~ El punto de vista de Isabella
Mientras comíamos en un cómodo silencio, no pude evitar sentir el peso de los acontecimientos de ayer aún en mi mente. Miré a Lucian desde el otro lado de la mesa, observándolo masticar tranquilamente. Tenía que admitir que estaba agradecida por todo lo que había hecho por mí el día anterior, desde invitarme a una cita, comprarme toda esa ropa e incluso regalarme un teléfono nuevo. Era algo que nunca había experimentado, y menos viniendo de alguien como él.
—G