Armando
Ya había amanecido yo aún sigo recostado, no tengo la menor idea por dónde empezar a buscarlos, los agentes me tienen sin noticias, estoy a punto de coger mi pistola, mi coche he ir fuera de la ciudad para buscarlos, a como sea, pero debo encontrarlos.
Me levanto de la cama como resorte, entro a tomar una ducha rápida. Si sigo lamentándome no haré nada, algo en mi interior me grita que el guardia del hospital Central sabe mucho. No me rendiré hasta dar con ellos.
—Jairo es hora de irno