Armando.
Estaba al borde de un precipicio mental, al no saber que hacer. Como demonios nadie logro ver nada en tan solo la mañana. Ni los que entraban y salían de ese inmenso hospital y en ese momento los guardia brillan por su ausencia. Que casualidad
Temprano logre pedirle favor a David para que me ayuda a buscar el paradero de Carime en toda la ciudad de Managua. El Acepto desconcertado por la noticia
Luego Ivania, Jairo se contactaron conmigo, en estos momentos estamos reunidos en mi casa.