Capítulo 65 — Deseo
El silencio que quedó en la casa después del caos de aquella noche, era casi sagrado. Anastasia cerró la puerta de su habitación de su hija con un suspiro profundo, ya que la pequeña Odessa dormía plácidamente, envuelta en su manta rosada, ajena al infierno que su madre acababa de desatar. Dimitri por su parte la siguió en silencio, observándola mientras se deslizaba el cabello por el hombro y dejaba al descubierto la curva perfecta de su cuello. Esa noche había algo diferen