NYRA
Estaba demasiado guapa para quedarme en casa, incluso después de todo lo que Lena me había contado. Acababa de terminar de relatarme lo aterrador que le había pasado, el monstruo que conoció, el mismo que casi nos arruina.
Se me revolvía el estómago cada vez que recordaba su voz temblorosa, pero no iba a dejar que el miedo me robara el momento. Por fin iba a ver a mi pareja. El trabajo me había alejado de él durante días, y ahora que teníamos tiempo, no iba a ser yo quien arruinara esta op