KAT
Una suave caricia en mi vientre me hace despertar. Suelto un ronroneo disfrutando del contacto. Mis ojos se mantienen cerrados mientras unos dedos largos y calientes se aferran en mi cadera.
Suspiro intentando moverme, pero cuando muevo una pierna para desenredarla de una contraria y ajena de mi cuerpo, un relámpago de dolor me atraviesa mi parte baja.
M****a.
Ayer no pensé en los dolores que tendría después del sexo.
—Mhmm—susurra en mi oído Caleb.
Escucho también la lluvia, no se que hora