Mundo ficciónIniciar sesiónAbro un ojo para luego volverlo a cerrar, un condenado rayo de sol golpea directamente en mí rostro, suspiro profundamente para luego abrir de una vez mis ojos no pero el sol, sino por los aromas mezclados qué huelo, intento moverme pero no puedo, un brazo me rodea por los hombros así qué suavemente levanto el brazo qué identifico como el de Mérida, me levanto sentandome en la cama para luego refregarme los p&aa







