38. — Felicidad innegable
Mientras tanto a la vuelta con Azura y Daniel, ella estuvo caminando a paso rápido ya que se había dado cuenta que el venía tras ella pero no quería detenerse ya que se sentía frustrada y no quería que el la viera así.
Daniel. - (gritándole a lo lejos) oye podrías dejar de caminar tan rápido?
Azura. - (sin detenerse) porque me estas siguiendo?
Daniel. - no te estoy siguiendo, solo quise dar una vuelta y.... bueno ya que tu también lo hiciste pues quise acompañarte.
Azura. - no lo necesito, pue