POV ZAHIRA
—Sueltame... maldito idiota —grito hecha una furia.
Pero eso a mi marido no parece importarle al momento de apretar los nudos de las cuerdas, que ha enrollado con mucha destreza, a mi alrededor.
—No soy un estupido animal al que puedas amarrar —chillo furiosa, pero este sigue ignorandome con su vista fija solo en su objetivo.
Humillarme...
Si, humillada. Así es como me siento al ser atada ante los ojos de los escoltas que no pierden cuidado a ninguno de los movimientos ágiles que re