116. Amara
- No quiero verte - grito, cabreada y dolida, las lágrimas corren por mis mejillas con fuerza, mi labio inferior temblando mientras intento mantenerme firme.
Tal como lo había pensado, Nathan y él se habían aliado y por supuesto que Nathan lo dejó entrar al apartamento, así que al salir de la ducha, él estaba ahí, de pie, oliendo ligeramente a alcohol, con una evidente barba de un par de días, el cabello revuelto y ligeramente humedo, luciendo tan perfecto como siempre, Ivan había estado conte