Mundo ficciónIniciar sesiónCaminaba detrás de la doctora Sandra con el pecho oprimido, como si el aire se hubiera vuelto de repente más pesado. Cada paso que daba parecía resonar por las paredes frías del hospital, mezclándose con el zumbido constante de los monitores, los murmullos de las enfermeras, el llanto ahogado de algún familiar lejano… y con la angustia que hervía dentro de mí, ardiendo como un volcán a punto







