Mundo de ficçãoIniciar sessão(Alessandro)
Me senté en la terraza de atrás, apoyando el codo en el brazo de la silla y mirando la copa de vino a la que apenas había dado un sorbo. El silencio de la noche era casi terapéutico, si no fuera por el torbellino de pensamientos que me golpeaba la cabeza.
Chiara apareció con una







