—Es bueno ver que lograste superar a la oscuridad, no cualquiera puede resistirla.
—Y no lo hubiera logrado sin la ayuda de mi marido.
Le explico al anciano que me ha hablado sobre lo que viví ahí, todos escuchan atentamente mi experiencia y se sienten impresionados por el fuerte lazo que tenemos Reese y yo. Dos de ellos me ayudan a sentarme, pero enseguida bajo la mirada haciendo que abra los ojos de par en par.
—Cuando llegaste al templo, ya estabas embarazada.
Mis manos se posan sobre mi vie