—¿A dónde vas? — Su tono de voz ahora es dura y muy gruesa.
—Iré a.… dormir a otro cuarto.... te conozco... n-no te vas a controlar... — Por fin logro abrir la puerta y antes de salir lo miro de forma fugaz. —¡Así que mejor me voy a dormir a otro lado, hasta mañana! — Exclamo sobresaltada y salgo rápido del cuarto, dando un portazo.
Estando afuera, pego mi espalda contra la puerta y suelto unos jadeos, tengo los nervios a flor de piel por lo que acaba de pasar. Levanto la mirada al techo y cier