—Reese, por el amor de Gaia... deja de pelear— Resopla su padre con fuerza mientras lo toma de los hombros y lo obliga a tomar asiento. —Luego resuelven sus disputas en otro lugar, ahorita tenemos asuntos que atender.
Todos tomamos asiento y le paso mi informe al alfa, él como siempre, escucha con suma atención, pero puedo notar preocupación en su rostro. Una vez que termino de decirle todo, suelta un fuerte resoplo y se soba las sienes, claramente frustrado por la situación.
—Maldición, lo que