—Cariño... estaba preocupado de que no vinieras a verme pronto— Su voz es juguetona y algo sarcástica.
Pongo los ojos en blanco y me cruzo de brazos, tomo una gran bocana de aire y la dejo salir con suavidad, tratando de no perder la paciencia.
—No estoy para tus chistes Rowan, quería preguntarte algo.
—¿Oh?
Se levanta de su lugar y camina hacia mí, pero debido a las cadenas se detiene a unos metros de mí, sus profundos ojos negros me miran con intensidad y curiosidad sin dejar de sonreírme.
—Q