—Descansa, no es bueno que te sobres fuerces, podrías desmayarte en cualquier momento.
—Puedo manejarlo, voy a descansar un momento y seguir con mi labor.
—Está bien, no te excedas.
Se pasa a retirar y yo me siento un rato en el suelo, cierro los ojos y me pongo en posición de loto, despejo mi mente y me pongo a meditar, con la esperanza de recuperar mi energía y seguir con mi tarea.
Luego de meditar por un rato, me levanto del suelo y sigo purificando mi zona; trato de no pensar en nada, pero