Capítulo 61: Ya no me das miedo.
Maray se sorprendió al escuchar a ese macho. Recordó la escena de Rezef herido hace poco y unió de inmediato esos cabos.
Nuevamente, la loba de Maray se dejó guiar por ese macho.
A medida que continuaban su recorrido, la tormenta que amenazaba, finalmente comenzó…
Las gotas de lluvia caían con fuerza, empapando sus pelajes oscuros. Los relámpagos iluminaban el cielo y los truenos retumbaban en el bosque cuyas copas de los árboles se mecían con gran fuerza.
Aún con ese clima, esa pareja