Una pequeña mordida en su muslo izquierdo, la mirada penetrante de ese Alfa, ese color gris que brillaba como la luna misma. Maray hizo contacto visual con él.
"¡No quiero! ¡No quiero verte!, no quiero que veas mi rostro, mis reacciones… Nada… Porque nada de esto es verdadero, porque no eres más que una herramienta que utilizaré"
Pensó Reina Maray, ella en ese momento apartó a Alfa Rezef.
—Estoy… Estoy incómoda así… —susurró con su voz temblorosa ante su excitación a tope como tormenta a