Capítulo 250: La ayuda de su Luna.
La lluvia caía a cántaros, el barro se acumulaba bajo sus patas, pero ni uno ni otro cedía.
Entre feroces gruñidos, sus pelajes húmedos por la lluvia y la sangre de sus heridas… No solo Rezef había sido alcanzado por esas garras… ¡TAMBIÉN DALTON!
Alfa Dalton, con cada intento de protegerse, se daba cuenta de que Rezef no solo era un rival formidable; también era el hijo de su difunta hermana Karina, y con cada mordisco, con cada rasguño, la ira y el dolor se entrelazaban.
—¿Te sorprende q