¡Connie comenzó a bajar las escaleras a toda prisa!
La presencia de ese imponente hombre lobo no le causaba temor alguno. Alfa Rezef detuvo sus pasos, él en compañía de su Beta y prometida, volvieron a ver en dirección a esa niña que se acercaba casi corriendo.
"¿Ese señor… Es familia…?"
Pensó Connie confundida. El aroma de ese Alfa le daba un cálido sentimiento familiar y no le asustaba en lo absoluto.
Como si su corazón le dijera que él era su hogar.
La fría mirada de Rezef, veía a