Capítulo 139: Insoportable deseo carnal.
Maray tragó saliva, su corazón palpitaba con inquietud. Ella no podía apartar la mirada de ese Alfa; sus ojos, perdidos en los matices grises de él, que brillaban con un deseo desbordante, un destello plateado que la hipnotizaba.
Bajo el agua, su piel vibraba al contacto con el cuerpo de ese hombre lobo, sintiendo la erección de su miembro masculino que la rozaba delicadamente en el trasero.
La deliciosa fragancia de las feromonas de su Alfa llenaba sus pulmones, provocándole suspiros, mi