Poco más de media hora más tarde.
—¿Qué se supone que haces, Alfa…?, estás actuando muy extraño… —comentó Maray, mientras era guiada por ese Alfa, que tomándola de la muñeca la llevó hasta el salón comedor.
—¿Extraño?, dije que prepararía la cena para ti. Déjame terminar bien~ —sonrió él. Una pequeña sonrisa que Maray no supo descifrar.
¿Se estaba burlando de ella?
¿Estaba intentando conquistarla para manipularla fácilmente?
¡ELLA NO CAERÍA EN SUS JUEGOS!
Tras haber guiado a su esp