Lukas:
El trayecto de regreso a la casa de la manada fue completamente silencioso, con Mia lanzándome miradas incómodas cada dos segundos hasta que ya no pude soportarlo más.
—¿Qué pasa?
Dudó un momento antes de hablar.
—La doctora me informó sobre mi condición. Dijo que podría tener un aborto espontáneo.
—¿Quieres deshacerte de él?
Se volvió bruscamente, mirándome como si acabara de ver a la criatura más horrible.
—¡Por supuesto que no! Voy a tener a este bebé y lo protegeré con todas mis fuer