Mia:
Kate se enfureció y les gritó.
—¿No tienen tareas que hacer? Viéndolas holgazanear aquí, supongo que quieren que yo les ayude a hacerlas —colocó las manos en las caderas, fulminándolas con la mirada.
Las chicas bajaron la cabeza, asustadas por el posible castigo que sus acciones pudieran traerles.
—¿Qué tal si las reporto al Alfa Lukas? —las amenazó.
Ellas suplicaron desesperadamente, sacudiendo la cabeza con vehemencia.
—Lo sentimos.
—Está bien. Pueden irse —dije.
Salieron corriendo, agra