CAPÍTULO 97: UN DESTINO MERECIDO
Gaia
La cabaña retumba con el eco de los hechizos y los rugidos de los lobos. Nikolai y yo intercambiamos una mirada, ambos sabiendo que esta batalla será a muerte. Nos transformamos nuevamente en lobos. Ella se gira hacia nosotros, su sonrisa es cruel y llena de desprecio.
—¿De verdad creen que pueden detenerme? —se burla Parisa, su voz resuena con una confianza oscura—. Soy más poderosa de lo que imaginan.
Nikolai ruge, un sonido que hace vibrar el aire, y nos