CAPÍTULO 28: INDIFERENCIA VS. CUIDADO
CAPÍTULO 28: INDIFERENCIA VS. CUIDADO
Nikolai
—¿Dónde demonios estabas?
Lo primero que recibo al llegar al salón comedor es el reclamo de mi madre, y era de esperar. No sé qué pasó conmigo anoche, me quedé rendido en sus brazos después de haberle dicho que le pertenezco.
Ese es un error que no puedo volver a cometer. No puedo bajar la guardia ante Gaia, tal vez debería dejar de visitarla por un tiempo.
“No. No puedes alejarnos de ella. Sabes que la necesitamos”, protesta Maheegan.
Evito responde