— Alfa Edan se adentró aún más en el extenso territorio de la Manada Romagna, KAM, era una bestia asesina que no perdonaba a ningún animal Silvestre, sus ojos podrían captar cualquier presa, incluso desde donde su escondite. Edan desde su último pensamiento racional, sabia que mientras más lejos esté de su manada mejor, teniendo en cuenta que había heridos y la sangre llamaba su atención.
— ¡Detente KAM! - La Diosa Luna se encontraba observando al hombre en su agonía, él también estaba sufriend