No había mucho más que pudiéramos hacer después de eso. Rowena estaba al borde de la inconsciencia y un corte más, un trozo más de carne podría hacerla caer al vacío.
Podría haberla curado, resanado sus heridas y enviado la sangre de vuelta a su cuerpo, pero no confiaba en mí misma. Cuanto más pensaba en ella, en Sean y en cómo me sentía, más se me nublaba la mente. Me estaba quedando sin razones para no terminar lo que había empezado en el bosque y eso me aterrorizaba más que nada.
Debería