Narra Alessandra
Después de que cada uno de mis familiares le hiciera la misma amenaza que mi hermano a Akio nos dejaron a los 5 solos.
Isaac e Iker, por un lado, Akio por otro, e Izan y yo aparté.
Me levanto y me voy a sentar al patio trasero, los guardias pasan cabizbajos por mi espalda cuando me semi acuesto en uno de los sofás.
Isaac: ¿Podemos hablar? Ángel.
Sí, pregunta, no me molesta, cuando quiere ordenar que hablemos o hagamos lo que él quiera no.
Pero como lo pidió de buena gana se