Narra Bastian
Una hora después de que la diosa vuelve a dormir, la azafata sigue volviendo cada cinco minutos.
Trayendo... no sé qué trae, porque los tragos nadie los está tomando, así que los vasos nunca se vacían.
Y no es por qué haya querido ver sus piernas, pero quería corroborar que era verdad lo que la diosa decía y sí, cada vez que volvía su falda estaba unos centímetros más alta.
Como lo noto desde la habitación, no sé.
Bastian: ¿Es celosa?
Massimo: Despidió a su representante por c