Capitulo 46. Confesiones
Después de que Miguel se fuera me quedé un rato más frente a la chimenea en poco tiempo mi ropa estaba seca, así que no tarde demasiado en volver a colocar todo en su sitio.
Miguel volvió al cabo de media hora con la cena en las manos, la verdad es que no era nada del otro mundo pero en ese momento para mí era lo mejor de lo mejor. Estaba hambrienta. Tome el queso y una hogaza de pan. Me servi un vaso de vino de vino y lo bebí de un trago, también tome una pieza de fruta para poco después irme