14. Micaela, paseo por París
- Señorita la hora de su paseo ha llegado- dice Armand entregándome una rosa roja.
- Gracias pero no necesitas seguir con el cortejo ya nos hemos prometido.-
- Pues sabes que le he cogido el gusto, ahora donde está mi beso!- dice sonriendo.
Me acerco a su lado y voy a besar su mejilla cuando esté mueve la cara y dejó el beso en sus labios.
- Eres un desvergonzado- digo muerta de la vergüenza.
- Solo un poquito, y solo contigo. Qué vas a hacer en la noche de bodas, dormir con una armadura?-
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