Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había sido el mismísimo infierno. La fiebre lo atacó con fuerza apenas oscureció y su cuerpo no dejó de temblar durante todo el horario nocturno. La necesidad de consumir le comía las entrañas mientras le suplicaba a esa enfermera, que custodiaba su sueño, algo que lo calmara. La mujer, sin ninguna pena en su rostro, se negaba una y otra vez y simplemente le repetía que ya todo pasarí







