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Alexander: «Vi a mí futura esposa entrar del brazo de mi papá, eso le brindó calidez a mi corazón, no solo la estaba cuidando yo, también mi familia estaba para respaldarla, antes de mirarla a ella, pude vislumbrar el orgullo en los ojos de él, llenos de afecto hacía Audra. No estaba preparado para lo que sentí al verla, el corazón lo tenía desbocado, mi princesa estaba muy hermosa, no pude dejar de mirarla».
—Aquí te entrego a mi hija— Una lágrima resbaló por la mejilla de Audra, al escuchar