Él la cargó hasta llegar a la ducha, la dejo en el suelo, abrió la llave aún estando los dos con la ropa puesta, la besó para que no protestara y fue desnudándola, los botones de su blusa simplemente volaron, él se deshizo de todo lo que estorbaba, tomó el jabón y empezó a pasarlo lentamente por el cuerpo de Audra.
—Estás húmeda— Dice con la voz ronca.
—Nos estamos bañando— Le dice ella para tratar de ocultar que se está volviendo adicta a él.
Alexander niega con la cabeza.
—Se la diferencia— M