Demetry
No me puedo quejar, Kira se ha comportado como una esposa abnegada, tierna y extremadamente caprichosa. Pero, siento que no hice lo correcto, no puedo sacarme a Liah de la cabeza, con ella puedo hablar, me entiende, me escucha.
—¿Qué hago? —Observo a Kira a distancia cerca de la fuente y me acerco.
—¿Qué haces ahí? —Voltea sorprendida.
—Recordaba a Florencia, había un jardín hermoso con muchas flores, pensaba que un día tendría uno.
—Aquí tienes uno. Aunque pensé que no te gustaban,