-Pronto serás la señora Lombardi - me dice mientras me atrae hacia él y une nuestros labios en un tierno beso. Pero mi hija se hace presente dando varias pataditas, lo que nos hace sonreír a los dos. Paolo se agacha y toca mi vientre mientras pega sus labios a él. -Hola, mi princesa. Ahora sí, papá y mamá van a estar juntos y nunca más se van a separar - dice. Varias lágrimas empiezan a caer de mis ojos y Paolo rápidamente las quita. -¿Por qué lloras, mi amor?
-Sabes que el embarazo me pone muy