Mía, ¿por qué demoras tanto? Odio cuando Paolo me acosa, más aún cuando él sabe lo difícil que es para mí arreglarme estando embarazada.
-¡Paolo, deja de joder! Me termino de maquillar y luego me echo un poco de perfume.
Bajo las escaleras con cuidado y veo que todo está perfectamente decorado en el jardín. Todos ya están sentados y muero de vergüenza porque debería estar sentada en este momento.
-Hola, buenas noches - digo con algo de pena.
-Hola, Mía - todos saludan formalmente.
-Disculpe