Cindy no esperaba que Cloe cumpliera su amenaza, pero nada más entrar en el chalet, la voz de Gloria se oyó a través de la puerta abierta del salón. —Cindy ven aquí por favor, quiero hablar contigo.
—Oh, Dios —susurró Mindy con miedo y trató de seguir a Cindy, pero ésta la retuvo.
—Quédate aquí, yo me encargaré de esto sola. Basta con que una de nosotras se meta en problemas.
Mindy permaneció de pie, cabizbaja, mientras Cindy entraba en el salón. Gloria y Richi estaban sentados en el sofá, Mi