La gran sala de conferencias estaba llena de inversores, arquitectos y directivos de las empresas más importantes del sector. Los ventanales de piso a techo dejaban entrar la luz del mediodía, reflejándose sobre la brillante mesa de cristal que presidía la sala. Había tensión en el ambiente, expectación por los resultados de la licitación, pero Valeska solo podía sentir el estruendo de su propio corazón latiendo en sus oídos.
Este era el momento.
Se había preparado para esto durante meses. Desd