El recuerdo dormido despertó.
Fragmentos del pasado destellaron en su mente. Irina recordó aquellos ojos desesperados llenos de lágrimas que tantas veces habían aparecido en sus pesadillas.
—El secuestro de Milena fue por venganza de enemigos, ¿qué tuve yo que ver? —dijo con voz ronca—. ¿Solo porque salimos juntas me culpan de su desaparición? ¿Te parece justo?
—Si hubiera sabido que esto pasaría, preferiría haber sido yo la secuestrada. Entonces tus abuelos me recordarían a mí con tanto anhelo,