Tras resolver el asunto de Carolina, Lucía voló de regreso a Puerto Celeste.
Se acercaban los exámenes finales, las clases habían terminado y comenzaba oficialmente el período de repaso.
Aunque su ausencia de dos días no afectó a sus clases, sí retrasó considerablemente el progreso de los experimentos.
Talia y Carlos esperaban que verificara sus datos, así que al aterrizar, Lucía se dirigió directamente al laboratorio sin detenerse.
No se movió de allí durante los siguientes dos días; afortunada