—Si no sabemos qué pedir, vamos por lo más caro —había dicho Carolina—. Aunque el precio no lo es todo, al menos demuestra nuestra sinceridad.
Como era de esperar, Manuel arqueó las cejas al escuchar el nombre del restaurante, pero después de pensarlo un momento, no le pareció tan extraño. Siendo una cena de agradecimiento, era lógico que fuera en un lugar de categoría.
El viernes al atardecer, Manuel llegó diez minutos antes, pero la familia de Lucía ya estaba esperando en el reservado. Lucía t