Jorge miró a Sergio y luego discretamente a Lucía, analizando a ambos...
—Papá, ¿lo conoces? —preguntó Lucía acercándose, con tono sorprendido.
¿Papá?
Jorge esbozó una ligera sonrisa.
Había venido a Puerto Esmeralda por trabajo, estuvo tres días y hoy regresaba.
Pero debido al mal tiempo cancelaron su vuelo, así que hizo que su secretaria le reservara un billete de tren para la mañana.
No esperaba...
¡Encontrarse con esta sorpresa!
—¡Este joven me ayudó a atrapar al ladrón! ¡Tiene una agilidad i