—Todavía no —respondió Daniel.
—¡Ah, ya entiendo! Sigues intentando conquistarla, ¿verdad? —Daniel guardó silencio mientras los otros chicos interpretaron su silencio como una confirmación—. ¿Cuánto tiempo llevan conociéndose?
Daniel meditó un momento antes de responder: —Más de un año.
—¡Vaya! ¿Todo ese tiempo y aún no has logrado nada? Hermano, ¡qué decepción! Con lo alto y guapo que eres, ¡qué desperdicio!
Daniel solo pudo suspirar con resignación.
—Escucha, te voy a compartir un truco infali