Joaquín abandonó el spa sin mirar una sola vez hacia atrás.
El aire fresco de la tarde golpeó su rostro, pero no logró aliviar la opresión que sentía en el pecho. Cada paso que daba parecía más pesado que el anterior.
La discusión con Miranda seguía resonando en su cabeza, repitiéndose una y otra vez como una condena interminable.
"Muero por ser tu exesposa."
Aquellas palabras lo perseguían.
Había esperado muchas cosas de ella: enojo, lágrimas, incluso un intento por detenerlo. Pero nunca aquell