¡Auch!
Sentí como mi brazo comenzaba a dolerme, pero el dolor físico más fuerte estaba en mi cabeza.
Estaba en el suelo de la habitación de Mélie junto a la cama.
— ¿Qué pasó? — pregunté agitado sin entender porqué estaba acá.
— Te caíste, tonto — dijo Adele riendo.
Lo último que recordaba de la noche anterior era que habíamos buscado un par de botellas de alcohol para olvidar lo que sucedió con Nathan y Chloe.
Nathan y Chloe.
Hice una mueca de dolor.
— Necesito algo para este dolor de cabeza.